Educación Financiera

El sistema educativo está diseñado para dotar a la ciudadanía del futuro de una base de conocimientos sobre diferentes disciplinas que deberían servir para que todo el mundo pudiera vivir de manera libre y con espíritu crítico. En principio…

Sin embargo, ¿cómo de libre puede ser una persona que se ve obligada a trabajar en un trabajo que detesta, ocupando la mayoría de su tiempo vital, para acabar siendo víctima de un sistema que le esclaviza mediante la extracción de sus recursos económicos y temporales?

¿Puede realmente ser libre una persona que trabaja ocho horas al día, cinco días a la semana, cobra el salario mínimo interprofesional que actualmente está en 1221€ brutos al mes y paga 900€ de alquiler, 150€ de facturas, 250€ de comida y 80€ de transporte?

Si te paras a pensar, sus gastos son superiores a sus ingresos. ¿Significa eso que para sobrevivir esa persona está obligada a no poder vivir sola? ¿Es esto realmente la libertad que nos ofrece el sistema educativo?

El sistema educativo y la educación financiera

En realidad el sistema educativo no pone a nuestra disposición los conocimientos que nos proporciona la educación financiera. Puede que una ciudadanía bien formada en finanzas fuera realmente más libre e independiente y puede que eso no fuera beneficioso para cierta clase social.

Es por este motivo que no debemos limitarnos a la queja de los fallos del sistema educativo o la falta de ciertos tipos de educación como la financiera. Como ciudadanía educadamente esclavizada, debemos utilizar los recursos que nos proporciona el sistema educativo para seguir aprendiendo y formándonos en lo que realmente importa para mejorar nuestra condición de vida.

Hay que aprovechar que el sistema nos ha enseñado a leer, a reflexionar y a valorar para convertirnos en personas autodidactas. Porque la supervivencia a este sistema económico al que estamos toda la población sometida pasa porque aprendamos cuáles son las herramientas que nos vayan a ayudar a salir a flote y a escapar de esta esclavitud moderna e invisibilizada.

Todo el mundo merece ser realmente libre. Creo que la libertad es poder aprovechar el tiempo que tenemos en esta vida para dedicarlo a aquello que más queramos, compartirlo con quien más queramos y no que nos lo roben mediante trucos y trampas que van a mantener nuestro tiempo cautivo. A parte de la salud y el conocimiento, no hay nada más importante que el tiempo. Ni siquiera el dinero vale más que el tiempo. Hay que tenerlo muy claro.

¿Qué es la educación financiera?

La educación financiera es un conjunto de conocimientos sobre las finanzas a diferentes niveles (macroeconómicos y microeconómicos) que nos ayudan a tomar decisiones con nuestro dinero que mejorarán nuestra condición vital.

Necesitamos la educación financiera para todas las cosas importantes a lo largo de nuestra vida: qué hacer con nuestro sueldo, cómo comprar nuestra vivienda, valorar la mejor opción de transporte, pensar en la jubilación e incluso cómo proteger a nuestra descendencia después de nuestra muerte.

Todo está relacionado con la educación financiera.

Cuidado con las trampas del sistema

Como te podrás imaginar, el sistema económico no está diseñado a nuestro favor; todo lo contrario. A lo largo de nuestra vida nos encontraremos con infinidad de trampas financieras diseñadas para extraer de tu bolsillo la mayor cantidad de dinero posible. Son como aspiradoras de billetes que aspiran todo lo que tengas, vendiéndote una sensación falsa de mejora de tu vida pero causando un daño sustancial a tu economía.

A modo de ejemplo tenemos la “deuda mala”, las facturas de servicios mal elegidas, las cuotas por comprar cosas (coches, vacaciones, ropa…) con dinero que no tenemos, pedidos a domicilio de comida o productos de supermercado, servicios de transporte exageradamente caros, suscripciones de todo tipo

Con una buena educación financiera podemos detectar rápidamente esas trampas y valorar qué nos conviene realmente y qué no.

Los tres conceptos básicos de la libertad financiera

Para evitar las mencionadas trampas del sistema y poder alcanzar la libertad financiera, la educación financiera nos enseña que es vital tener en cuenta que deberemos cumplir con estos tres conceptos:

1. Ingresos

Este es el primer paso en el camino hacia la libertad financiera. Tenemos que obtener una fuente de ingresos para poder empezar a construir el patrimonio que necesitamos para poder prosperar.

2. Ahorro

Este es el segundo paso. A partir de los ingresos que obtengamos, deberemos destinar inicialmente una parte para crear un fondo de emergencia que nos permitirá hacer frente a cualquier imprevisto, que siempre los hay. De esta manera no nos veremos en la necesidad de caer en trampas del sistema como por ejemplo la deuda con un crédito rápido.

3. Inversión

Este es el tercer paso y el definitivo. Para crear patrimonio, es necesario invertir la mayor cantidad de ingresos que se dispongan. Cuanto más se invierta durante más tiempo, más crece el patrimonio. No hay que dejar de invertir nunca para poder mantenerlo.

Da el primer paso hacia tu libertad financiera


Después de leer todo esto, ¿no crees que ha llegado el momento de formarse financieramente?