Con el objetivo de ayudarte a fragmentar el conocimiento que necesitas para ser una persona financieramente bien educada, voy a utilizar como ejemplo una pirámide diferenciada en tres partes que reflejarán los distintos niveles financieros que deberás alcanzar:
A continuación voy a explicar brevemente en qué consiste cada fase.
Fase de preparación
En la base de la pirámide encontramos el principio de todo. En esta fase se preparan los cimientos para poder obtener protección y seguridad a nivel financiero. Aquí es cuando nos damos cuenta de que es importante hacer presupuestos y planificar nuestros ingresos. También entenderemos la importancia de tener un fondo de emergencia que cubra cualquier imprevisto.
Fase de acumulación
En el centro de la pirámide reside el núcleo de la construcción del patrimonio. En esta fase entendemos que si queremos que nuestro dinero crezca estamos en la obligación de invertirlo. Aquí es cuando hay que aprender a invertir y hacerlo de forma recurrente, sin parar bajo ninguna circunstancia prácticamente.
Fase de reparto
En la cúspide de la pirámide encontramos el final del camino. En esta fase se empiezan a disfrutar de los frutos del esfuerzo de nuestras inversiones. Aquí es cuando aprendemos a cómo gestionar el patrimonio que tanto nos ha costado construir para que nos dure el máximo tiempo posible una vez alcanzada la libertad financiera.
Atención al riesgo
El mundo de las inversiones es fascinante y muy importante para poder mejorar la situacion financiera de cada uno.
Aún así debes saber que el hecho de invertir nunca supone una ganancia asegurada para nadie y que además puede existir la posibilidad de perder dinero en el proceso.
De todos modos, lo que marca la diferencia y nos protege de ese riesgo es el aprendizaje y el uso racional de las herramientas financieras que tenemos a nuestra disposición.
Recuerda que nunca debes invertir en algo que no conoces con profundidad o en algo que alguien te recomienda sin que tu hagas un mínimo de investigación propia para entender lo que te están recomendando.
Calcula tu perfil de riesgo
Con la vista puesta en la pirámide, ya ha llegado el momento de empezar a construir la base de tu patrimonio. El camino es sencillo pero no es fácil: debes cambiar tu manera de entender y relacionarte con el dinero para conseguir tus objetivos financieros. Por eso debes tener muy claro cuál es tu aversión al riesgo y actuar en base a ello.
Para ayudarte a entender tu perfil de riesgo, puedes usar la calculadora que encontrarás a continuación:
El camino a seguir…
Ya conoces las fases de la pirámide de la educación financiera y también conoces tu perfil de riesgo. Ha llegado la hora de empezar a trabajar en la construcción de la base de tu propia pirámide. ¿Empezamos?
