Recordatorio
Toda la información que contiene este artículo es puramente educativa. En ningún caso las opiniones reflejadas suponen recomendaciones financieras. Utiliza siempre la información para aprender, investigar por tu cuenta y tomar tus propias decisiones.
Si has llegado hasta aquí quiere decir que ya has entendido que el sistema está amañado, ya sabes qué tienes que hacer para empezar a protegerte y qué hábitos debes adquirir para conseguir la libertad financiera.
Ha llegado el momento de entrar en una nueva fase, la fase de acumulación. En esta fase el objetivo principal es crear el patrimonio que necesitarás para poder retirarte dignamente en el momento que decidas y mantenerlo mientras haces todo lo posible para que vaya creciendo.
Es por este motivo que el centro de la pirámide es sumamente importante, pues marcará tu futuro de forma determinante. Muchas son las personas que se quedan en la base y no avanzan. Tu no serás una de ellas. Con el conocimiento que encontrarás aquí, espero que te despierte las ganas de seguir investigando sobre el principal tema del centro de la pirámide, la inversión.
Pienso que es importante que reflexiones sobre qué quiere decir la palabra inversión para ti. ¿Crees que es algo bueno o malo?
Dependiendo de tu bagaje cultural o familiar, es muy probable que la inversión la veas como algo genial o como algo muy peligroso por el riesgo que puede comportar.
Como yo he pasado por distintas maneras de pensar sobre la inversión, tanto las versiones más negativas como las más positivas, quiero compartir contigo lo que pienso ahora que tengo más experiencia.
La inversión
La inversión es el pilar fundamental de la fase de acumulación. Sin inversión no hay creación de patrimonio ni crecimiento. Por eso es importante que entiendas qué implica invertir en tu vida. Fíjate en las preguntas que planteo y en las respuestas que propongo según mi experiencia.
La inversión consiste en la compra recurrente de algún activo que vaya adquiriendo valor con el paso del tiempo. Cuanto más tiempo pasa, más se revaloriza y más dinero pone en tu bolsillo.
Cualquier sistema o persona que hace que gastes una cantidad de dinero en algo que o bien no entiendes cómo funciona al 100% o que te promete multiplicar tu dinero por una cantidad ridículamente imposible (normalmente más de un 10%).
Invertir es importante porque si no lo hacemos el dinero que ganemos con el sudor de nuestra frente cada año va a ir perdiendo valor, haciendo así que cada vez pueda comprar menos cosas con la misma cantidad.
Claro que sí. No solo es útil, sino que también es necesario. Si no queremos tener un futuro pobre y lleno de penurias, tenemos la obligación de invertir.
Con la intención de facilitar el aprendizaje en este ámbito, he estructurado el conocimiento en cuatro grandes bloques:
Invertir con cabeza es más sencillo de lo que puedas imaginar. Tan sólo se necesita disponer de una red de seguridad, que en nuestro caso será el fondo de emergencia, el aprendizaje sobre las diferentes herramientas de inversión y el poder combinado del “pay yourself first” y el interés compuesto. Esta es la receta de la inversión, así de sencillo.
Antes de continuar, reflexionemos sobre la importancia de los tres ingredientes de la receta de la inversión:
La importancia del fondo de emergencia
Como ya has visto en la base, hay que construir un fondo de emergencia que pueda servirnos para cubrir cualquier necesidad o imprevisto. De esta manera vamos a conseguir dos cosas:
Si pides un crédito para pagar una emergencia, no sólo estás pagando por la emergencia, sino que también deberás pagar el interés del préstamo.
Normalmente el tipo de préstamo que tendrías a tu disposición seria un crédito al consumo o un crédito rápido. Estos dos préstamos son los más caros que te pueden conceder, así que mucho cuidado con ellos.
En el mundo de las finanzas y la economía siempre disponemos de una serie de recursos limitados. Esto quiere decir que hay que pensar muy bien en qué los destinas para poder obtener el mejor resultado posible.
Si tuviera que destinar 200 € al mes a pagar un crédito y esto hace que no pueda destinar esos 200 € a la inversión, en el futuro perderé todos los beneficios que podría haber obtenido con la inversión. Esto se llama el coste de oportunidad.
Recuerda lo siguiente: la inversión nos enriquece y nos protege pero la deuda que se usa para pagar pasivos nos empobrece. Y el gasto en emergencias es un pasivo.
La importancia del «pay yourself first» y el «DCA«
Si consigues modificar la manera que tienes de pensar sobre el dinero y te pagas a ti primero en cuanto cobres, tendrás una herramienta que te funcionará para toda la vida y que te hará vivir mucho mejor de lo que lo harías sin ella.
La transferencia de una parte de tus ingresos a otra cuenta es la base de todo el plan para alcanzar la libertad financiera. Primero la usarás para formar tu fondo de emergencia y después para hacer tus inversiones. La compra recurrente de inversiones hecha con este dinero se llama DCA por sus siglas en inglés (Dollar Cost Averaging).
La importancia del interés compuesto
Si el interés compuesto juega a tu favor, cuanto más tiempo mantengas una inversión y más reinviertas, más probabilidades tendrás de que esa inversión crezca exponencialmente (cada vez más y más rápidamente), reduciendo así el riesgo de perder todo el dinero que has invertido.
Pero, ¡cuidado! El interés compuesto si juega en tu contra será la peor de tus pesadillas. Volviendo al ejemplo de la deuda de 200 € al mes, si no la pagas a tiempo, los intereses irán creciendo también exponencialmente, empobreciéndote cada vez más a medida que vas a enriquecer cada vez más a quien te haya prestado ese dinero.
La importancia del aprendizaje y el conocimiento
Para poder sobrevivir al sistema que nos quiere mantener pobres, es de vital importancia aprender constantemente sobre cualquier herramienta que nos pueda ayudar a hacerle frente.
Tienes que concienciarte que tu formación tiene que ser continua y que no acaba nunca, pues siempre surgen nuevas maneras de hacer las cosas y siempre tienes que tener la disposición para aprender. Sólo así conseguirás mejorar tu futuro. Lo que aprendas hoy es probable que se quede obsoleto en algún momento. Llegados a ese punto, sólo te queda aprender.
Recuerda que el conocimiento es poder y cuanto más conocimiento tengas sobre las finanzas personales y la inversión, más cerca estás de la libertad financiera, a pesar de no tener el dinero suficiente como para vivir sin trabajar. Piensa que el conocimiento es el primer paso de la libertad, ya sea financiera o en general. Así que no dudes nunca en aumentar tu conocimiento.
El horizonte temporal es la cantidad de tiempo que tienes pensado mantener una inversión. Dependiendo de los proyectos vitales que puedas tener, como por ejemplo la compra de un coche, una vivienda, o la jubilación, el horizonte temporal será distinto. Hay que tener en cuenta que existe una relación riesgo-recompensa que a medida que se aumenta el tiempo de la inversión, va reduciendo el riesgo y aumentando la recompensa exponencialmente.
Existen tres tipos de horizonte temporal que aquí detallo:
El corto plazo
El corto plazo es el horizonte temporal más breve. Normalmente suele comprenderse entre el momento en que se realiza una inversión hasta un año. Este horizonte temporal se suele usar cuando se quiere proteger el capital de manera puntual.
El medio plazo
El medio plazo comprende inversiones que duran entre uno y cinco años. Se puede usar para objetivos que requieren un cierto capital como la compra de un vehiculo o el ahorro de la entrada de una hipoteca.
El largo plazo
El largo plazo son todas aquellas inversiones que se extienden más allá de los cinco años. Este es el horizonte más favorable para las inversiones porque es el que nos dará más beneficios gracias al interés compuesto y nos protegerá de situaciones futuras adversas como una crisis económica, que siempre las hay.
Imaginemos por un momento que fueramos testigos de la vida de dos personas desde su nacimiento. La primera es una niña que se llama Valeria. La segunda es un niño que se llama Claudio.
Viajamos en el tiempo hasta su 18 cumpleaños. Los dos ya son mayores de edad y deciden buscarse un trabajo porque quieren irse de viaje después de la selectividad y empezar a ahorrar para pagarse los gastos de la universidad. Los dos encuentran un trabajo en un supermercado que les paga el salario mínimo, supongamos que son 1100 € mensuales netos.

Por una parte, Valeria, que tiene una tia que le ha hablado sobre esto de la educación financiera sabe que tiene que tener su fondo de emergencia y que deberá invertir el máximo de su sueldo para su jubilación.
Por otra parte, Claudio no ha tenido la suerte de que alguien le hable de educación financiera y por lo tanto desconoce qué es un fondo de emergencia y mucho menos qué es invertir.
Valeria planea ahorrar 5000 € como fondo de emergencia y, una vez conseguido, invertir el 60% de sus ingresos, ahorrando el 40% restante para sus gastos personales.
Claudio piensa que lo mejor es vivir el presente y disfrutar de la vida. Hace poco se murió su primo de un infarto que sorprendió a toda la familia, pues aparentemente estaba sano. Por eso decide gastar los 1100 € en planes con sus amigos como ir de tardeo, cenar en diferentes restaurantes o ir a la discoteca. De vez en cuando hace alguna escapada de fin de semana a alguna capital europea aprovechando vuelos baratos.
Paremos un momento. ¿Qué crees que les pasará a Valeria y a Claudio después de 30 años manteniendo el ritmo de vida como lo he descrito? Vayamos a verlo:
Valeria

Tras 30 años, Valeria ha mantenido su fondo de emergencia que ha ido adaptando a sus necesidades. Y además ha conseguido crear un patrimonio neto de 983.637 €. ¡Casi 1 millón de euros!
Pero… ¿Cómo puede ser esto posible? Veámoslo:
Si Valeria invierte el 60% de los 1100 € que gana, eso supone una inversión de 660 € al mes. Si obtuviera un interés del 8% anual a lo largo de 30 años, obtendria el resultado que hemos visto antes. La magia del interés compuesto, ¿recuerdas?
Con este patrimonio, Valeria no necesitaría trabajar nunca más, ¡y eso a la edad de 48 años y sin contar con los beneficios que obtendria si mejorara su sueldo y ajustara el 60% del sueldo nuevo para invertir!
Claudio

El caso de Claudio es radicalmente diferente. A lo largo de los 30 años, como nunca ha tenido un fondo de emergencia, Claudio se ha visto obligado a recurrir a la deuda para pagar los imprevistos. Le ha pedido dinero primeramente a sus familiares y posteriormente al banco. Y cuando éste ya no le prestaba más, ha pedido créditos rápidos.
Esto le ha arrastrado a una espiral de deuda de la que no puede salir y con 48 años está al borde de que le desahucien por no poder pagar su casa.
Además, como no ha invertido nada, no ha podido generar un patrimonio que le permita dejar el trabajo que detesta pero que necesita para que no le quiten la casa. Con un poco de suerte piensa que podrá disfrutar de la jubilación cuando llegue a la edad de jubilación oficial, que para ese momento ya está por los 75 años. Esto quiere decir que está condenado a trabajar en algo que detesta hasta que llegue a los 75.
Creo que con este ejemplo queda bastante claro por qué es importante invertir. ¿O no?
Nadie quiere ser Claudio
Como hemos visto en el ejemplo, tenemos la obligación de invertir para poder sobrevivir, construir un patrimonio y finalmente liberarnos financieramente del sistema.
El error de Claudio ha sido el desconocimiento y afortunadamente este error no tienes por qué cometerlo tu. Aprovecha que ya estás educándote financieramente y no dejes de hacerlo nunca. Sólo así tu vida financiera se parecerá más a la de Valeria que a la de Claudio.
Los inicios siempre son difíciles y en el caso de la inversión no podría ser menos. Cuanto menos dinero tienes para invertir menos herramientas de inversión puedes utilizar. Esto es así porque hay algunas como por ejemplo la inversión inmobiliaria que necesita de un gran capital, que probablemente no tienes, para poder empezar.
Por este motivo es importante conocer los diferentes tipos de inversión pero centrarse en el estudio de aquellas inversiones que se puedan hacer con poco dinero.
Las principales inversiones que se pueden hacer con poco capital pueden ser la compra de activos como fondos indexados, ETFs, Bitcoin e incluso oro.
El funcionamiento seria el siguiente:
Utiliza el dinero del “pay yourself first” para comprar cada mes la misma cantidad del activo que quieras pase lo que pase.
Mantén la inversión a largo plazo (idealmente hasta que te retires), aprovechando así el poder del interés compuesto. Esta parte es una estrategia de inversión que se llama en inglés “buy & hold”, que quiere decir “compra y mantén”.
No vendas nunca, pase lo que pase, hasta que llegue el momento de la tan deseada libertad financiera. Sólo llegado el momento podrás vender parte de la inversión o aplicar otras estrategias para obtener liquidez, pero esto ya lo veremos con más detalle cuando lleguemos a la cúspide de la pirámide de la educación financiera.
Crea tu propio plan de inversión
De nada sirve entender la teoria de la inversión sin ejecutar un plan para ponerla en práctica. Pero para ello, antes debes tener muy claro cuales son las herramientas de inversión que tienes a tu disposición.
Como es probable que estés empezando desde cero y no sepas por dónde continuar para crear tu propio plan, he creado el plan «Excaverna» para que te sirva de referencia y te ayude a reflexionar.
